A pesar del embargo aún vigente, el comercio es una de las áreas donde más puede avanzar la normalización de relaciones.
«Tenemos una oportunidad histórica para construir una relación económica entre EE UU y Cuba que podrá tender puentes» en otros aspectos de la relación bilateral, subrayó Gutiérrez.
«Nosotros estamos dispuestos a recibir a todas las empresas estadounidenses para hacer negocios, no hay problema», aseveró Malmierca.
Una imagen, como recordaron tanto los anfitriones como el invitado, que hubiera sido inimaginable hace poco más de un año.
No vamos a discriminarlas ni a hacer el proceso más complicado, en Cuba necesitamos la inversión extranjera.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/02/16/estados_unidos/1455660434_512171.html
