El viaje del papa Francisco ha logrado uno de sus grandes objetivos: confrontar a México consigo mismo.
“La historia del viaje del Papa, es la de la crítica a través de la diferenciación, la denuncia sutil y la contraposición simbólica.
Allí, al pie de la frontera con EE UU, interpeló a los gobernantes: “¿Qué quiere dejar México a sus hijos?
Es un lujo que nadie se puede dar; no se puede dejar solo y abandonado el presente y el futuro de México”.
Franqueza impensableAl señalar cada uno de los grandes problemas de México ha logrado incomodar a las autoridades y sacudir las estructuras de una jerarquía altamente esclerotizada.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/02/17/actualidad/1455737064_742017.html
