La humareda que seguía subiendo desde lo alto de la colina terciaba el cielo de la aldea con una faja negra.
Viaje a la aldea del crimen, de Ramón J. Sender, publicado en 1934, ha sido reeditado por Libros del Asteroide.
Después de las ilusiones de la noche del día 11, todo volvía a su viejo ser.
La luz de las siete de la mañana llegaba por la parte del mar, lívida y penetrante.
Después de los disparos últimos contra un grupo de curiosos, todo el mundo había vuelto temerosamente a sus casas, a sus albergues.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/02/19/actualidad/1455879550_388156.html
