En las calles, en el trabajo, en la familia, para donde quiera uno ver, hay mucha gente enferma de algo semejante a influenza.
Al examinar los datos, la razón aparente es que en la actual temporada invernal se han incrementado las infecciones por el virus AH1N1.
Pero el invierno se estira y se acorta, y los múltiples frentes fríos son ambiente propicio para el desarrollo de enfermedades respiratorias.
Quizás esta contradicción es sólo aparente y lo que pasa es que no vemos más allá de nuestras húmedas narices.
Pero para eso están los informes de vigilancia epidemiológica que realiza la Dirección General de Epidemiología de la Ssa.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/02/23/opinion/a03a1cie
