Yo no discuto el precio de una gamba”, afirma Carme Ruscalleda, la mujer con más estrellas Michelin del mundo.
Los máximos representantes de la cocina española tienen un pequeño ejército de fieles proveedores que logran aliviar, momentáneamente, las exigencias de los cocineros con tres estrellas Michelin.
Sin ellos no tendría ni la punta de una de las siete estrellas Michelin”, dice Martín Berasategui.
Dacosta no tenía ninguna de las actuales tres estrellas Michelin de su restaurante en Denia cuando le citó en su local y le rogó que le contara todo sobre el arroz.
Pero hace nueve años, sin estrellas ni fama, mi pescadero y mi pollero fueron los únicos que confiaron en mí.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/02/22/eps/1456159150_884815.html
