El mundo entero está pendiente del precio del petróleo, que no deja de caer e inquieta a mercados y Gobiernos.
El petróleo pesado venezolano se vende a unos 24 dólares el barril, y será difícil evitar algún tipo de impago de la deuda.
Irán lleva años esperando a vender más petróleo y eso es lo que va a hacer, aunque sea a un precio más barato.
Si las facciones libias no colaboran para construir y sostener un Gobierno de unidad, ninguna de ellas se beneficiará de los ingresos de las exportaciones de petróleo recién restablecidas.
Y además, ahora que el mundo rebosa petróleo, es probable que se frene el crecimiento de la demanda, de unos 1,7 millones de barriles diarios en 2015 a 1,1 o 1,2 millones en 2016.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/02/15/opinion/1455531239_520379.html
