La presidenta Rousseff también compareció el viernes en Brasilia, rodeada de 11 ministros, para expresar su “más absoluto desacuerdo” con el interrogatorio a Lula.
Dejó Brasilia este sábado para visitar a Lula en su piso, situado en el municipio de São Bernardo do Campo (en el área metropolitana de São Paulo).
Para Walter Maierovitch, exsecretario nacional Antidrogas, que también sirvió durante el Gobierno de Cardoso, la conducción coercitiva de Lula fue “ilegal, sorprendente y preocupante”.
El juez Moro defendió este sábado su actuación y aseguró que la obligación de declarar con escolta de la policía era una medida para “proteger” a Lula.
Rousseff también afronta una situación difícil y considera prioritario detener cualquier avance que pueda reforzar la petición de destitución que impulsa la oposición.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/05/actualidad/1457211513_080903.html
