El lugar del crimen es, antes y después, un lugar en paz.
Se ha repetido una mentira a medias hasta que suene a verdad: “la fiscalía está persiguiendo a la oposición”.
En el municipio de Yarumal, en el montañoso norte de Antioquia, hacia 1993 tuvo su centro de operaciones una aceitada banda de “limpieza social” llamada Los 12 apóstoles, pero hoy cuesta imaginar la tortura y el desmembramiento en sus serenos caminos empinados.
Y qué sentido habría tenido reunir el coraje para decirles a las autoridades “es que vengo a denunciar que ustedes nos están matando”.
Querían darles escarmiento a lo que llamaban “deshechos”: secuestradores, asaltantes, amigos de la guerrilla.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/09/colombia/1457478908_764654.html
