En última instancia, la fragilidad de los incentivos a Ankara revela que el acuerdo puede encallar, no tanto en la firma, el próximo viernes, como en la aplicación.
El Gobierno turco puede agarrarse en cualquier momento a la falta de aplicación de los compromisos europeos para dejar de recibir sirios.
Y cada demandante de asilo tendrá derecho a solicitarlo en el primer país europeo al que llegue (esencialmente Grecia).
Pero la desesperación europea en la gestión de la crisis de refugiados impide, por ahora, pensar en nuevas alternativas.
La Comisión Europea presentará este miércoles una comunicación que aclara los aspectos jurídicos del acuerdo esbozado con Turquía el pasado lunes y que el Consejo Europeo espera ratificar esta semana.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/14/actualidad/1457957749_972783.html
