Y ahí, entre la marejada y el calor de Palms Springs (32º), emergió el Nadal de hierro.
Hasta el quinto juego, cuando atinó Nadal, ninguno había sido capaz de defender su servicio.
Tras una semana de zozobra, encontró en el triunfo el mejor aislante, el refugio idóneo.
Cayó también, sorpresa mayúscula, el escocés Andy Murray (6-4, 4-6 y 7-6 con Federico Delbonis), mientras que Feliciano López eliminó a Roberto Bautista (7-6, 6-7 y 6-4).
Recurrió el de Manacor a su instinto de supervivencia, al chasis mental que esta vez sí le protegió; a ese vintage Nadal que le reclamaba un espectador.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/03/15/actualidad/1458081964_347763.html
