El elogio a Alexander Zverev, alemán de 18 añitos, no era para nada gratuito ni un discurso de carrerilla.
Zverev sirve durante el partido de los octavos contra Nadal.
Cuando 24 horas antes le radiografió y le señaló como un potencial número uno, Rafael Nadal no estaba haciendo un brindis al sol, ni mucho menos.
Lo tiene todo para ser un número uno y ganador de Grand Slam», le brindó su rival.
Nadal, que había cedido el primer set en el tie-break y agradeció la deferencia del chico en el segundo, resistió y apuntilló.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/03/17/actualidad/1458169571_886918.html
