Por ejemplo, Facebook alertó su Safety Check tras los atentados de París.
Pero no lo había hecho tras los atentados de Beirut.
Además de eso y como recordaba Caitlin Dewey en The Washington Post, las causas en redes sociales duran muy poco.
Se trata de un proceso que cada vez es más previsible y va más rápido, según este artículo que publicó ayer Slate.
Podemos acabar creyendo que nuestros tuits pueden cambiar el mundo si suman el número adecuado de favs y retuits.
Fuente: http://verne.elpais.com/verne/2016/03/22/articulo/1458663445_894167.html
