«Por precaución, lo mejor es no compartir barras de labios o toallas con las que se hayan secado la boca.
«El contagio puede producirse al compartir el cepillo de dientes de un paciente que sangra con el cepillado.
Como es lógico, ante la mínima sospecha de infección se deben dejar de compartir las toallas o cualquier tipo de ropa para evitar contagiar a la pareja.
«Lo mejor es lavarse con la mano, pero en caso de utilizar la esponja, hay que dejarla secar bien antes de volver a usarla y renovarla semanalmente», señala el Dr. Román Barabash, dermatólogoEste especialista distingue entre riesgo bajo y riesgo elevado de compartir objetos.
)», dice–, sí recomienda que su uso sea individual «para minimizar riesgos, sobre todo si la persona padece alguna infección transmisible, como por ejemplo una conjuntivitis».
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/04/04/icon/1459763055_066346.html
