Para España y para la economía global las políticas que urgen son las mismas: más inversión y más incentivos a la demanda.
Que la economía mundial está varada en una fase de estancamiento es un diagnóstico que el Fondo Monetario Internacional (FMI) señala al menos desde finales de 2014.
Con la política monetaria no basta.
Si los informes del FMI deben leerse entre líneas, el mensaje del último (reunión de primavera en Washington) es de franca alarma.
Y España es un espejo de la desaceleración global.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/04/12/opinion/1460485225_204937.html
