Medio millón de sirios combaten en el frente, mientras el resto, unos 22,5 millones de civiles, prosiguen su vida como pueden.
En Siria en general y en Damasco en particular aumenta cada día la proporción de mujeres frente a unos hombres absorbidos por el frente o presas de la sangría migratoria.
En el hospital Al Mujtahid de Damasco se recuperan víctimas de atentados, heridos de guerra y enfermos de cáncer.
“Los chicos están en el frente, bajo tierra o en Alemania”, se queja la desplazada Goula, de la edad de Yazan y también alumna de la Universidad de Damasco.
Para ellas, Damasco se cuenta en un puñado de calles a las que ni los morteros rebeldes dan alcance.
Fuente: http://elpaissemanal.elpais.com/documentos/la-vida-mas-alla-del-frente/
