Entre los latinos, dice Jiménez, hablan a veces de Trump.
Trump, que bautiza con su apellido todas sus construcciones, usa su futuro hotel en la capital estadounidense como arma electoral.
“Soy un seguidor de Trump”, dice un obrero blanco de 50 años que declina dar su nombre.
Trump, en marzo en una rueda de prensa en el futuro hotel de Washington Jim Bourg (REUTERS)Otros lo apoyan.
Un día que Trump visitó la obra, todos, incluidos los latinos, lo recibieron con los brazos abiertos.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/04/14/estados_unidos/1460661680_103304.html
