En esas condiciones de agotamiento psicológico y físico, en el segundo partido, el Bayern pasó por encima del Atlético (4-0).
Esa espina clavada te dura toda la vida”, lamenta AdelardoLa misma ciudad, el mismo estadio, pero dos equipos en dinámicas dispares.
Esa espina clavada te dura toda la vida”, cuenta Adelardo.
Instantes previos al gol de Schwarzenbeck que forzaba el segundo partido, Adelardo, que era el capitán rojiblanco, incluso había dirigido su mirada a las gradas.
Se habló de sospechas de dopaje en el Bayern, pero “eso es una barbaridad, no tiene ni pies ni cabeza”, asevera Irureta.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2014/05/21/champions/1400698926_298365.html
