La primera es que, para Prince, la guitarra no es un fin sino un medio que está al servicio de su música.
Prince está entre los guitarristas más memorables de la historia del rock, pero el gran público no lo suele relacionar con la guitarra.
Además, nos olvidamos de que Prince es todavía mejor guitarrista rítmico que solista, cosa que, aún siendo fundamental, suele pasar muy desapercibida, como los mediocentros defensivos en el fútbol.
La guitarra, en Prince, cobra más protagonismo en el directo que en el estudio.
Porque Prince deseaba trascender el mercado de la música negra y desde los inicios de su carrera quiso que se le lanzara como un artista de rock.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/04/22/portada_new/1461320760_026686.html
