El último ejemplo que hemos encontrado ya se ha compartido tres millones de veces y por tanto ha adelantado al de las frutas.
Eso se llama problema inverso: sabemos el resultado pero no sabemos qué es lo que da ese resultado.
No serás de ese 1% que lo comparte solo mirando la solución que está más abajo ¿verdad?
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Para explicar los problemas de pensamiento inverso, por si te interesa, yo suelo utilizar una máquina de cambiar cualidades.
Fuente: http://verne.elpais.com/verne/2016/05/03/articulo/1462280979_280397.html
