Pero al equipo le viene muy bien esa sangre fresca que le inyecta Nolito, con un juego atrevido, vistoso y eficaz.
Nolito afila nuestro ataque, se entiende con Morata y alegra el juego del equipo.
Hay pocos jugadores en este tiempo que hagan lo que él: que ataquen al defensa, lo encaren y se vayan.
Bienvenido.
La mayoría de los jugadores que no han despuntado en los inicios de su veintena se quedan en jornaleros de la gloria.
Fuente: http://opinion.as.com/opinion/2016/06/03/portada/1464906885_561738.html
