Entonces, solo la coalición electoral de las fuerzas democráticas del país con Humala alcanzó la fuerza necesaria como para derrotar a Fujimori.
Eso galvanizó la energía y movilización de las fuerzas democráticas.
El 4 de junio, un día antes de las elecciones, Kuczynski ya aventajaba a Fujimori en el simulacro electoral por 45,8% a 43,8%.
El voto disyuntivo del balotaje despertó, sin embargo, al movimiento poco organizado y menos convencional, pero sin duda el más grande del país: el antifujimorismo de las fuerzas democráticas.
Y eso fue lo que sucedió, tanto con Kuczynski como con las fuerzas democráticas.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/06/08/actualidad/1465419188_977997.html
