No dejó de correr Irlanda del Norte hasta el final del partido, como no dejó de animar una afición a la que se le escaparon las lágrimas cuando McGinn recogió un rechazo para hacer el segundo gol.
A medida que avanzaba el partido y menguaba el tiempo por jugar, a Ucrania se le acababan las ideas.
La mejor ocasión para los norirlandeses llegó con un remate de cabeza de McAuley que se marchó rozando el larguero.
Tuvo en los pies de Kovalenko la mejor ocasión, con un remate claro desde fuera del área que se fue desviado.
Salió disparada la selección de Michael O’Neill tras el pitido inicial y no paró a repostar hasta el descanso.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/06/16/actualidad/1466090769_452332.html
