Claudio Bravo empezó el último curso con el Barcelona lesionado y lo terminó afectado de una rotura en el sóleo.
“Días antes de la Copa América, me dijo que no venía, que llamarían a Garcés.
Le contemplan cuatro paradas, cinco goles encajados y esa tremenda cantada.
Bravo pudo quedarse en casa, pero decidió defender a su país y el único título que ganó la Roja.
El caso es que Claudio Bravo lleva una Copa América del Centenario con más sombras que luces, hasta el punto de que en el partido contra Panamá, que ganó Chile 4-2, se tragó un disparo lejano.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/06/17/actualidad/1466193340_399336.html
