En una simetría perfecta y espeluznante, la banda que desgobierna Venezuela arremete tanto contra los vivos como contra los muertos.
Hoy los vivos sufren en Venezuela.
Los vivos sufren en Venezuela los embates del hampa, de la represión brutal de fuerzas de seguridad y de grupos paramilitares, de la falta de alimentos y medicinas, y de carencias en servicios básicos con la electricidad o el agua potable.
Los muertos no escapan al ensañamiento de brujos oficiales y oficiosos.
Los altares populares mezclan santos cristianos con deidades africanas y personajes del culto popular (el Negro Primero, el venerable José Gregorio Hernández o el propio Bolívar).
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/06/17/america/1466183488_351833.html
