Pocos años, decía, como entrenador, pero muchos títulos grandes, lo mismo en el Madrid que en la Selección.
Merece la pena recordar su permanente ejemplo.
Merece la pena recordar su discurso al recibir el Balón de Oro como entrenador, que fue todo un elogio al fútbol.
Manejó con acierto, apoyado en Casillas, Xavi y Puyol, las grandes crisis que desató Mourinho.
Criado a la sombra de Molowny, humilde como fue aquel.
Fuente: http://opinion.as.com/opinion/2016/07/01/portada/1467325558_988934.html
