López vive con su familia en los suburbios del sur de la ciudad, cerca de la casa donde la familia Zamarripa vela el cuerpo del policía hispano muerto.
Cambió las polvaredas de Irak por las avenidas con rascacielos del centro de Dallas.
Patrick Zamarripa había dejado hace cinco años los Marina porque quería estar cerca de su familia.
La familia, de origen mexicano, se ha amurallado en torno a la mujer y los dos hijos que deja el policía, de 32 años.
José López vino de Jalisco hace casi treinta años pero ya no llegó a tiempo de disfrutar de la céntrica colonia .
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/07/10/actualidad/1468114613_496691.html
