Sin embargo, en el pacífico ambiente de un laboratorio, el genoma mitocondrial joven aporta a la larga una ventaja, razona Enríquez.
Su equipo está ahora investigando los efectos de compartir dos genomas mitocondriales en el metabolismo.
El nuevo estudio, dirigido por científicos españoles, se centra en otro genoma mucho más pequeño, el de las mitocondrias.
Los autores del estudio señalan que reemplazar las mitocondrias puede cambiar el metabolismo del receptor del trasplante de mitocondrias.
Ahora, un estudio con ratones desvela un proceso biológico poco conocido que puede influir en un envejecimiento saludable: la interacción entre los dos genomas.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/07/06/ciencia/1467801750_205237.html
