Nadie en España se toma muy en serio la sangría, pero yo le tengo un cariño especial.
Con su receta, tan simple como renovadora, obtendrás una sangría fresca, frutal y nada cabezona.
Será porque Lou Reed la mencionaba en una de mis canciones favoritas, Perfect day.
E igual, quien sabe, un día perfecto como el de Lou.
La sangría, para mí, son los veraneos al viejo estilo en La Rioja, con sus eternas tardes en la piscina, sus patatas con chorizo, sus chuletillas al sarmiento y aquel calor que fundía hasta a las moscas.
Fuente: http://elpais.com/elcomidista/2016/07/20/articulo/1469015538_465503.html
