El recorrido de su proyecto semeja el zig zag de un borracho, sin energía ni continuidad.
Eso sólo dejó de ser así con Felipe González, y hoy lo es más que nunca.
Es difícil encontrar un curso más aciago para la Unión Europea (UE) que éste que se acaba.
Una zona en la que es la economía quien gestiona a la política y no el político el que gestiona a la economía.
Si es debido a la acción conservadora, tiene solución; si es el modelo, es mucho más difícil.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/07/24/actualidad/1469376250_750049.html
