El secretario general de Ciudadanos, Albert Rivera, demostró ayer una responsabilidad superior a la del resto de los principales líderes políticos.
Tras el paso, importante y responsable, dado por Albert Rivera, la presión se traslada al presidente en funciones.
En palabras del líder de Ciudadanos, “es el talón de Aquiles del PP”, lo que cuestiona que sea un partido confiable.
La primera condición para que se inicien las negociaciones formales entre ambos partidos es que la presidenta del Congreso fije ya fecha y hora para la sesión de investidura.
Y el resultado fue que los dirigentes del partido naranja aprobaron el inicio de negociaciones con el PP a cambio de una condición previa y seis medidas de regeneración.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/08/09/opinion/1470766230_373433.html
