Y está facilitando la instalación de una nueva clase social: las mafias que se conectan en una red internacional.
Al repasar la situación de la región se advierte que la corrupción se ha convertido en algo más grave que una deformación ético-institucional.
El viernes pasado el presidente interino Michel Temer casi no alcanza a inaugurar las olimpíadas.
El Partido de los Trabajadores, desplazado, podría festejar si no fuera por los sobresaltos de su propia pesadilla.
A medida que los jueces y la prensa van corriendo el velo, se confirma el alcance regional de estos negociados.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/08/08/argentina/1470691311_510245.html
