“La Corte Interamericana históricamente no tiene recursos suficientes para ser la Corte que todos desean.
“La financiación de la Corte es absolutamente urgente”.
Tenemos que convencer a las personas de que los derechos humanos son para el bien común”, apunta.
“Hace poco los derechos humanos eran vistos como algo subversivo, de izquierdas, de derechos de bandidos.
El juez Roberto de Figueiredo Caldas (Sergipe, 1962) está convencido de que la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) puede atender con mayor detalle los casos que llegan al tribunal.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/08/27/america/1472253997_314557.html
