Cosas que aprendí viajando a México: que bajo ningún concepto, aunque estuvieras rodeado de modernos y rockeros, podías burlarte de Juan Gabriel.
Pero Juan Gabriel imponía su tregua.
En 1990, el conflicto estalló cuando anunciaron que Juan Gabriel actuaría en el Palacio de Bellas Artes capitalino, entre murales de Rivera, Siqueiros y Orozco.
Juan Gabriel estuvo moderado aquella noche de 1990.
Agudo observador de la cultura mexicana, había estudiado a Juan Gabriel en su libro Escenas de pudor y liviandad (1981), donde señalaba el prodigio de que un cantante amanerado hubiera conquistado el cariño de un país machista hasta la caricatura.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/08/29/actualidad/1472486259_638163.html
