En los últimos tiempos del kirchnerismo, en la Argentina, se instaló una idea un tanto simplista sobre el futuro.
Y que todo consistía en poner las cosas en su lugar: correr a los desagradables y colocar abajo lo que estaba arriba y viceversa.
Está claro que la película de la Argentina macrista recién comienza y que nadie puede conocer su final.
Ahora celebra la caída de la inflación, pese a que los costos sociales han sido enormes para tan breve período.
Y parece que basta la expulsión de Dilma del poder y poner en marcha algunas políticas supuestamente sensatas para que florezcan todas las flores.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/07/actualidad/1473283629_731005.html
