Los azulgrana, sin embargo, no encontraron soluciones colectivas ni individuales para revertir el partido y el chasco fue monumental en el Camp Nou.
A Luis Enrique, sin embargo, no conviene llevarle la contraria porque mantuvo al mismo once después del descanso y al minuto empató Mathieu.
La respuesta de Luis Enrique fue situar en la cancha a Luis Suárez.
No jugaba por una vez el equipo de Messi, afectado por la pubalgia, y Luis Enrique cambió a la defensa y a la delantera respecto a San Mamés.
Hacía años que no se veía un equipo barcelonista tan inocuo en el Camp Nou.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/09/10/actualidad/1473541623_633474.html
