En todos los casos, gol agónico que resuelve un apuro, gol en ‘Zona Cesarini’.
Acabó ganando 3-4 y el último gol llegó muy tarde, aunque no tanto como estos últimos, que han acabado, por insistencia, en producir un efecto de resonancia global.
Y el Madrid va, remolcado por una leyenda que, cuanto más importante sea el trance y más canteranos haya, más obliga.
Esa condición de no rendirse nunca, sobre todo si se trata de Europa, le es reconocida al Madrid hasta por sus rivales más connotados.
Los rivales lo saben y ayudan con un repliegue inconsciente, incitando sin quererlo al Madrid a volcarse.
Fuente: http://opinion.as.com/opinion/2016/09/16/portada/1473981730_462157.html
