Ban Ki-Moon concedió esta semana una de sus últimas entrevistas como secretario general de la ONU y sus palabras destilaban frustración.
Los problemas de Ban ki-Moon son, en parte, los problemas de la propia ONU.
Pero, al mismo tiempo, Ban Ki-Moon contó públicamente, en una rueda de prensa, que había recibido fuertes presiones del país, un contribuyente capital en varios programas humanitarios.
“Pero todos los problemas o dificultades de la organización ya existían antes de Ban ki-Moon y otros como Koffi Annan demostraron que se podían superar”, advierte Schlesinger.
El sustituto de Ban Ki-Moon se encontrará con problemas muy parecidos, la amenaza de Corea del Norte, la inestabilidad en Oriente Medio, las crisis de Siria o de Ucrania.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/18/estados_unidos/1474163138_721920.html
