Los aborígenes australianos difieren entre sí tanto como un español de Cádiz difiere de un chino de Pekín.
¿Se extinguieron aquellos primeros humanos “anatómicamente modernos”, como se les suele llamar para subrayar que eran más tontos que nosotros?
El jefe de uno de los trabajos, Eske Willerslev, de la Universidad de Copenhague, asegura que la investigación “ha sido fascinante, porque los aborígenes australianos son la población viva más antigua”.
Su principal hallazgo es muy notable: demuestra que los humanos actuales empezamos a divergir hace 200.000 años.
Pero ni siquiera la de los aborígenes fue la primera migración de humanos modernos fuera de África.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/09/21/ciencia/1474473625_137920.html
