“Y como en las expectativas de participación política en el futuro de la ciudadanía influye la identificación que existe con los dirigentes, finalmente no existe renovación”.
Desde ese punto de vista, indica el antropólogo, Chile tiene un problema con su falta de renovación: “Significa que la política pierde capacidad reflexiva, lo que está en el origen de las crisis de legitimidad”.
Claudia Sanhueza, del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Diego Portales (UDP), señala que el problema de la renovación en Chile se ha convertido en un círculo vicioso.
Después de la ebullición social de 2011, que fue leída como una demanda por una nueva forma de hacer política, una de las cuestiones de fondo que se discute actualmente en Chile son las razones del frustrado proceso de renovación.
Las principales figuras que protagonizaron la transición chilena desde la llegada de la democracia en 1990 siguen siendo los líderes de la política nacional 26 años más tarde.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/21/america/1474491988_147474.html
