¿Quién podía pensar que aquella estructura, más o menos convencional, de un matrimonio con una hija generaría una novela familiar, al estilo de la surgida en torno a Thomas Mann?
Hay personas que organizan de tal modo su vida que para los otros es un misterio, un interrogante siempre abierto.
Pilarcita (para distinguirla de su madre) había sido adoptada por el matrimonio Donoso en Madrid, en 1967, al poco de nacer.
Pero la mujer que decía a sus más íntimos “no sé vivir” no podía leer aquellos diarios sin quedar hondamente perturbada (se suicidó en noviembre de 2011).
Se refería, según hemos sabido después, a sus diarios, depositados en Princeton junto a parte de los diarios del escritor, y su lectura, la de ambos, causó en Pilar Donoso Serrano una gran impresión.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/09/22/babelia/1474561281_660801.html
