En el primer parcial, Muguruza estuvo a punto de caer en la trampa.
Bacsinszky minó poco a poco la confianza de Muguruza, que de sopetón, atrapada por la enredadera, se encontró con un 5-2 en contra.
Y es que pese a su precocidad, Muguruza ya tiene hechuras de jugadora grande.
Muguruza, exultante, pletórica en este epílogo de la temporada, lanzó su raqueta al suelo, se echó las manos al rostró y se desplomó.
En una época en el que el tenis español se agarra a sus viejos referentes, a la espera de nuevas hornadas que no llegan, la irrupción de Garbiñe Muguruza supone la mejor de las noticias.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2015/10/11/actualidad/1444551579_697207.html
