Colaboración de Fernando García López
OAXACA.- Para que haya igualdad tenemos que vernos como humanos, y para que esto ocurra es indispensable, fundamental y prioritario que sepamos qué es un ser humano y concientizarnos acerca de que todos y cada uno de los seres humanos tenemos la misma condición humana.
Un ser humano para ser un ser humano tiene que saber y aprender qué es un ser humano: necesita saber qué tipo de ser vivo es y qué facultades, habilidades, capacidades, características posee, así como saber qué necesita para poder efectivamente llevarlas acabo y para poder vivir HUMANAMENTE y no como un animal salvaje o un manso borrego, ni como una rata o un parásito, ni como una máquina o un ser autómata y menos como una piedra.
Un ser humano además de saber qué es un ser humano y qué puede hacer un ser humano, también necesita tener una ideología: ideas que orienten su comportamiento. Es decir: un ser humano para qué utilizará su brillante cerebro y su extraordinaria imaginación o creatividad: ¿para hacer campos de concentración, para hacer los más ingeniosos aparatos o instrumentos de tortura, para hacer ingeniosos sistemas fraudulentos, para manipular y usar a su antojo a otros humanos, para destruir a los humanos o mantenerlos ignorantes y para vivir a costa de otros?, ¿o para hacer obras artísticas o para educar y concientizar a otros humanos, o para colaborar en solucionar los problemas o necesidades de su ciudad o comunidad, o para generar proyectos que mejoren la vida no sólo de unos cuantos sino de millones de humanos [entre muchas cosas más, claro]? Esto lo dicta la ideología o entendimiento que tenga un ser humano acerca de la vida y sobre sí mismo, y este entendimiento o ideología se forma con base en la educación que uno recibe desde que uno nace; educación que está compuesta por toda la información que el bebé recibe a través de sus 5 sentidos y que son interpretados por el cerebro; información que a su vez moldea, desarrolla y le da forma a este órgano fabuloso que poseemos y que fue producto de la maravillosa evolución de la Naturaleza. Uno es y uno hace lo que uno aprende.
Así pues, de entre todas las ideologías que existen –unas terribles y otras mejores que otras- la ideología ética (o filosofía ética de la vida humana, como quieran llamarle) es la que permite a un ser humano desarrollar su condición humana y su potencial como ser humano: ser un ser vivo creador, que responsable y conscientemente disfruta su vida y de su libertad y del mundo donde vive; un ser vivo que vive de una manera armoniosa, ayudando, colaborando, participando, e integrándose a la vida en comunidad sin olvidar, claro, su individualidad. Esta ideología o forma de ver el mundo humano, como cualquier otra ideología o filosofía de vida, se tiene que enseñar: uno no nace siendo algo: uno nace ignorante, uno nace sabiendo nada de nada: uno solamente nace con una increíble curiosidad y necesidad de querer saber qué es todo lo que nuestros sentidos perciben y con la necesidad de preguntar acerca de qué es todo: nacemos interesados por saber y por aprender, y por esto mismo hay humanitos que a los 5 años de edad pueden, por ejemplo, hablar 2, 3 o 4 idiomas, o ser unos expertos en utilizar armas de fuego. Por consiguiente, mi propuesta es que utilicemos esta extraordinaria capacidad innata de aprender y de interesarnos por saber qué es el mundo donde vivimos, y enseñemos a los humanos recién nacidos –o desde que se pueda y conforme vayan creciendo- qué es un ser humano así como enseñarles acerca de la ideología ética, acerca de la vida ética, con el fin de formar humanos éticos y, eventualmente, una sociedad o Humanidad ÉTICA. Claro, esta información –la condición humana y la ideología ética- también puede servir para concientizar a la ciudadanía en general, a maestros, a padres de familia, a funcionarios públicos, etc.
Yo no soy historiador (sólo un ser humano que ha leído, y que es fan de gentes como ustedes), y no creo que lo que leerán a continuación sea la historia definitiva del desarrollo del homo sapiens al homo eticus [permítaseme esta expresión], sino sólo un acercamiento. No trato de escribir un texto dogmático ni creo tener la verdad absoluta sobre la condición humana. Mi único propósito es que se reflexione y se debata objetiva y éticamente sobre la naturaleza humana, y así, entre todos, ponernos de acuerdo y homologar un concepto o definición de la condición humana con el fin de educarla para que los seres humanos sepan qué es un humano, es decir, para que sepan: qué son, qué tipo de seres vivos son, cuáles son sus facultades, habilidades y características, qué pueden hacer y qué necesitan para vivir humanamente, y mejor aún: vivir de manera ética. Porque estoy convencido y creo firmemente en que si un humano está informado sobre el tipo de ser vivo que es (si sabe qué es un ser humano), y por ende se hace consciente de sus habilidades y facultades y potencial, dicho ser humano se valorará, se respetará, se apreciará y aprovechará su vida, y lo mismo hará con la vida de los demás, justamente porque sabe y está consciente de que la condición humana es la misma para todos y cada uno de los seres humanos [y esto en sí mismo es ya un valor ético, lo cual es el inicio de -y propicia- una vida ética]. ¿Y esto qué conseguirá? Esto hará que rompamos el patrón o círculo vicioso que hemos repetido durante milenios: acabaremos y erradicaremos todas y cada una de las dinámicas nocivas y antiéticas que hemos acarreado y que se agravan día con día: corrupción, bullying, machismo, sexismo, autoritarismo, paternalismo, actitudes fascistas, racismo, xenofobia, violencia, abuso, acoso, manipulación, extorsión, fraudes (monetarios y electorales), secuestros, asesinatos, accidentes de tránsito, muertes viales, etc.
El documento que les envío es una versión sobre la condición humana compuesta por lo que muchos seres humanos han reflexionado al respecto desde hace más de 2 mil años, claro, contiene ideas propias pero en su mayoría el texto está inspirado en lo que excepcionales seres humanos [como Sócrates, Octavio paz, Fernando Savater, etc, etc] ya han reflexionado al respecto; y he tratado de escoger las ideas desde un punto de vista ético. Es una descripción sobre la condición humana dirigido a un público amplio, de distintas edades. A pesar de lo extenso o no del texto, créanme, he abreviado y simplificado la información. He sido reductivo por lo que muchos autores han sido excluidos, enfocándome sólo en unos 10 o 15 autores y autoras y especialistas. Es un texto sobre el descubrimiento que muchos seres humanos han hecho sobre su propia condición o naturaleza humana: la naturaleza de todos los seres humanos; y sobre la vida ética, claro.
Como dije anteriormente -o lo amplío- yo soy sólo un radioescucha, y fan de programas televisivos como Primer Plano y Observatorio –en TVUNAM-, o en la radio de la barra política, periodística y de derechos humanos de Ibero 90.9 (por ejemplo, y sólo por citar algunos). Y me he dado cuenta de que en muchos programas radiofónicos o de la tele y en columnas de periódicos, los especialistas dicen cosas como “hay que pensar qué tipo de humanos queremos formar” o “hay que pensar en qué tipo de sociedad queremos vivir” y cosas como “se necesita la participación de la ciudadanía”… Así pues… Les estoy o les he tomado la palabra: soy un ciudadano que les está presentando una propuesta para que así se debata y la reflexionen, y/o le den difusión a estas ideas, que creo pueden ser de mucha utilidad, o al menos servir como una propuesta y como un posible inicio para mejorar individual y socialmente. Es decir, le estoy presentando un inicio o una base, y lo digo así porque este documento tiene como finalidad: que sea reflexionado, debatido y mejorado, para que pueda ser difundido y llevado a la práctica.
Hay que entendernos como seres humanos, pero para vernos como seres humanos primero tenemos que saber qué es un ser humano (se nos debe informar, se nos debe educar): tenemos que saber cuál es nuestra condición o naturaleza humana y nuestro potencial en un planeta tan único y maravilloso como la Tierra.
Lo que es un hecho y una realidad, es que en las escuelas primarias, en las secundarias y en la gran mayoría de las familias del país –y dudo que sea distinto en prácticamente todo el mundo- no se enseña la condición humana, no se enseña la ideología ética, ni acerca de la democracia.
