Igual que Rajoy le hizo la cobra a Sánchez, Aguirre le ha hecho la peineta a Rajoy, no explícitamente, pero sí redundando en ese lenguaje simbólico que sobrepasa las palabras y hasta las intenciones.
Aguirre le ha roto el sortilegio y le ha roto el corazón.
No estamos en tiempos de personalismos, decía Aguirre en el pasaje más envenenado de su rueda de prensa.
Las sobrepasa porque Aguirre no se limita a dimitir.
Esperanza Aguirre, con sus palabras, sus hechos y sus galones, ha abierto la crisis del PP en canal.
Fuente: http://elpais.com/politica/2016/02/14/actualidad/1455460230_727822.html
