Además, la reinstalación del riego ha dejado sin agua las raíces del árbol durante semanas, en un invierno muy seco.
El taxodium mucronatum, árbol procedente de México, pudo haber sido plantado en torno a 1630, al decir de algunos historiadores; otros le atribuyen un origen posterior.
Fuentes del parque consultadas destacan que las obras eran completamente necesarias para la conservación del Parterre y que el gran árbol no ha estado nunca en peligro.
Raíces dañadasLa legislación medioambiental prohíbe realizar todo tipo de obras en un perímetro inferior a los 15 metros del lugar que ocupa un árbol singular.
El departamento patrimonial del Gobierno regional, supervisor responsable en esta materia, no ha respondido todavía.
Fuente: http://elpais.com/ccaa/2016/03/01/madrid/1456857389_961033.html
