Con la creación de unidades capaces de tratar con seguridad el ébola, España está hoy mucho mejor preparada.
Varios estudios han confirmado que el virus puede permanecer latente al menos 10 meses en fluidos corporales como el semen, la leche materna o el líquido amniótico de los supervivientes.
Sin embargo, la recaída de la enfermera escocesa que se contagió en África en enero plantea inquietantes incógnitas.
El contagio, ahora hace un año, de la enfermera española Teresa Romero fue el primero de los siete casos registrados fuera de África.
Pero no todos los países lo están, como ha advertido la directora de la OMS, Margaret Chan, y ello puede propiciar situaciones de alarma y descontrol.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2015/10/16/opinion/1445021434_677626.html
