Juan Soriano vio la transparencia porque él también fue transparente.
En la Ciudad de México, Juan ingresó a la Escuela Nocturna de Arte para Obreros y tuvo como maestros a Emilio Caero y a Santos Balmori.
Lola Álvarez Bravo, María Izquierdo y José Chávez Morado vieron su obra en una exposición: Tienes madera de pintor, vente a la Ciudad de México .
En 1934 participó en una exposición colectiva con otros alumnos de pintura, en el Museo Regional de Guadalajara.
Tan pronto como llegué a la Ciudad de México, me puse a pintar.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/04/04/opinion/a09a1cul
