Todo el mundo entiende que se trata de un mensaje, pero, ¿un mensaje de quién, para quién?
Lo único indiscutible es que hoy hay temor de que todo vuelva a empeorar en Michoacán.
Unos sugieren que se trata de un mensaje para el gobernador, Silvano Aureoles, por su decisión de liquidar las llamadas fuerzas rurales del estado, para integrar en vez de ellas una policía Michoacán.
Pero el mensaje podría ser también para el Presidente de la República: que le quede claro que Michoacán no quedó resuelto con la política del antiguo comisionado ni con los millones que ahí se gastaron.
El mensaje al Presidente podría ser entonces que, para evitar la vergüenza de reconocer el fracaso, aplique presión al gobierno estatal, y así evite ser balconeado.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/04/20/opinion/018a2pol
