El equivalente chino de Uber localiza al usuario y le permite elegir entre taxis oficiales y vehículos privados que están libres a su alrededor.
Por eso, en el gigante asiático a pocos les ha sorprendido el interés de Apple, que ha decidido invertir 1.000 millones de dólares (880 millones de euros) en Didi Chuxing.
“Me fío más de Didi porque es una empresa china y también coopera con taxis oficiales”, explica una usuaria que está registrada en ambas aplicaciones.
Es la ley de la jungla, salvo para quienes sacan su teléfono móvil y abren la aplicación de Didi Chuxing.
Por su parte, Apple puede proporcionarle a Didi el conocimiento que requiere su anunciada expansión internacional.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/05/13/actualidad/1463117434_753743.html
