«Barrick entiende que esta decisión será apelada ante la Cámara Penal de la provincia de San Juan por los respectivos abogados de las personas afectadas», agrega la compañía.
El cargo por el que se imputa a los empleados de la firma canadiense es la responsabilidad por la contaminación derivada del derrame.
Seguimos solicitando el cierre la mina, la remediación del daño causado por el derrame y la propia actividad y la prohibición de la mega minería en toda la región”, finalizó Jofré.
El vertido se produjo el 12 de septiembre de 2015, cuando se rompió una válvula de la tubería que transportaba solución cianurada.
Explican en el texto que «en forma inmediata, se expandieron e intensificaron las actividades de monitoreo en toda la cuenca.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/10/actualidad/1457641023_626247.html
