Porque de hacerlo así no sería necesario ponerle cara a ninguno y al superar a uno los demás caerían detrás.
Es un recurso habitual tildar al Atlético de equipo feroz y excesivamente agresivo cuando en realidad es un comportamiento mucho menos inflamado de lo que pudiera parecer.
Sin embargo, el Atlético dio la vuelta al argumento obligando a que los extremos fueran los encargados de llevar el peso del ataque.
El Atlético es un equipo que no concede nada», aseguró Guardiola después del partido.
En el caso del Bayern, un zapatazo de Alaba desde 40 metros golpeó el larguero.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/04/28/champions/1461833960_932726.html
